Ragout de carne estilo mediterráneo

Hoy comida de cuchara para calentar los ánimos otoñales. Mi receta es un guiso de carne con un picado de almendras, al más puro estilo mediterráneo.

Ingredientes:

  • 750 g de carne de añojo de guisar (aguja troceada)
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • un puñado de almendras (mejor con piel)
  • 1/2 kg judías verdes
  • 2-3 zanahorias
  • 2 patatas
  • pimentón dulce (de La Vera…)
  • un cubito de caldo de carne Knorr
  • colorante alimentario (del de paellas)
  • aceite de oliva para sofreir
  • 800 ml. de agua

Preparación:

  • Lo primero, preparar las hortalizas: pelar los ajos; picar la cebolla muy menuda; las judías verdes, sin los extremos, cortarlas en trozos más bien pequeños. Pelar y cortar a rajitas las zanahorias.
  • En la olla exprés poner un poco de aceite y sofreír los dientes de ajo y las almendras a fuego lento. Apartarlos al mortero o robot y triturar
  • Incorporar la carne al aceite, dorarla un momento a fuego fuerte y sacarla
  • Rehoga la cebolla picada añadiendo una cucharadita de pimentón dulce
  • Añadir la carne, judías y zanahorias, el agua, el cubito Knorr y el colorante. Cerrar la olla con el selector en el 2 y el fuego-inducción al máximo (9)  hasta que salga vapor, luego a fuego lento (4) unos 20 minutos.
  • Dejar salir el vapor y añadir un cucharón del caldo al picado de almendras para triturarlas mejor. Añadir a la olla junto a las patatas troceadas, tronchándolas para que espesen el caldo. De nuevo al fuego máximo pasando a mínimo y cociendo unos 5 minutos.
  • Los tiempos dados son para la olla exprés rápida. En la olla exprés normal los tiempos serían la carne etc.  45 min. y las patatas apagar cuando pite la válvula.

El  golpeteo de la mano en el mortero picando almendras es un recuerdo ligado a mi infancia. A más de una comida se le añadía este majado que a mi parecer enriquece mucho las salsas de los guisos. Ahora la minipimer, los robots, nos facilitan la tarea y relegan el mortero a esa pequeña picada de perejil o ajo.

Se podría hacer un estudio del uso del mortero y sus diferentes tipos en las diversas cocinas regionales. A lo mejor ya existe; yo he buscado en Google sin gran éxito. En mi casa se usaba el mortero grande, de barro blanco cocido, para hacer horchata. El amarillo brillante, animado con coloretes verdes, para el all i oli, picadas de ajo y perejil…El de bronce, de mi abuela, ahora luce como pieza decorativa y  aunque está usado, no recuerdo haberlo visto ejerciendo su función.

Las botellas de aceite, junto a los morteros de la foto, son una exquisitez italiana que adquirió nuestra hija en la almazara vecina a la casa de un amigo, en Monteciccardo. Es aceite de oliva virgen con diferentes sabores (limón, basílico, tomate…) elaborados con aromas naturales. Cada uno tenemos nuestro preferido para la tostada de la mañana pero no tardarán en desaparecer, de hecho eran cuatro…

Seguiremos con nuestro «spanish olive oil» y a poder ser «virgen», que  ya lo quisieran en otros países. El sabor a tomate lo solucionamos rápido. El aromatizado con limón, mi preferido, ya es otro cantar.

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